Interrogantes del Cuarteto de Cuerda

cuarteto-moderno

¿Cómo se consigue el color (variedad tímbrica)?

Una de las claves de lo específico del Cuarteto de cuerda se encuentra en las características per se de los instrumentos que lo componen. Estos instrumentos constituyen una familia homogénea y mantienen entre ellos – como en otras familias de instrumentos – el mismo tipo de relación que existe entre las diferentes voces humanas: soprano, contralto, tenor y bajo.

Musicalmente, la característica principal de una familia instrumental homogénea es su timbre. El timbre de un instrumento es función de varios parámetros:

  • modo de producción del sonido (por ejemplo: pizzicato, con arco, etc)
  • materia de la que está hecho (metal, madera,...)
  • su morfología (forma, proporción)

Estos parámetros determinan la proporción de los armónicos como también la duración del ataque y la extinción del sonido. El instrumento de cuerda es de forma simplificada un grupo de cuerda que resuena sobre un cuerpo resonante que transmite la vibración de la cuerda al aire. A pesar de la simplicidad de este sistema vibrante los instrumentos muestran una gran diversidad tímbrica. Esto se debe a la gran variedad de formas con las que se puede excitar una cuerda: pulsada, frotada, golpeada. Gracias a ello se consigue riqueza tímbrica en un cuarteto.

¿Por qué no hay un contrabajo?

Desde el siglo XVII la familia de los instrumentos de cuerda consta de cuatro instrumentos: violín viola violonchelo contrabajo

familia-cuerda

En principio nos podría parecer lógico que el cuarteto de cuerdas constara de un representante de cada elemento de la familia de cuerda. Pero existen factores que hicieron que no se incluyera al contrabajo:

  • Debido a su tesitura y su potencia sonora en el registro grave, el contrabajo tendería a eclipsar a los otros tres instrumentos.

  • Su utilización consistía principalmente en doblar a los violonchelos en una octava más alta en la música orquestal. Esto ocurría hasta que Beethoven empezó a utilizarlos como un instrumento autónomo en la Marcha Fúnebre de la Tercera Sinfonía y en el tercer movimiento de la Quinta Sinfonía.

  • Su empleo en música de cámara era muy raro si exceptuamos el Quinteto 'La Trucha' de Schubert y el Quinteto op.77 de Dvorak

En la medida en que a partir de los años 1750 los compositores eran conscientes del interés de una formación homogénea a cuatro voces independientes, sabían que no podían incluir al contrabajo no solamente por preservar el equilibrio sonoro, sino que además había que encontrar un centro de gravedad en la formación constituido por los registros medios. Si se hubiera elegido una formación con violín, viola, violonchelo y contrabajo la potencia de los dos instrumentos más graves hubiera prevalecido en el carácter del cuarteto.

extension

¿Por qué cuatro intrumentos?

Después del razonamiento anterior el lector puede pensar que una vez descartado el contrabajo por qué no se pensó en un trío compuesto por violín, viola y violonchelo. La respuesta nos la da la tradición de la escritura a cuatro voces.

Las voces humanas se reparten de forma natural desde el registro grave al agudo a través de las cuatro tesituras básicas: bajo, tenor, contralto y soprano.

rango-bajo

Rango de la voz de Bajo

rango-tenor

Rango de la voz de Tenor

rango-contralto

Rango de la voz de Contralto

rango-soprano

Rango de la voz de Soprano

Desde el siglo XII Perotin había impuesto la escritura a cuatro voces como la norma que se utilizaría hasta finales del siglo XV cuando Josquin des Prés comenzó a utilizar un número mayor de voces. A pesar de la aparición de composiciones para un número superior de voces, la escritura a cuatro voces seguía siendo la norma en la composición de fugas, motetes o corales y esto era así porque permitía la utilización más natural de los acordes de cuatro notas que son la base de la harmonía. Con estas consideraciones se explica el por qué de la elección de cuatro instrumentos.

¿Por qué doblar el violín y no la viola o el violonchelo?

La elección fue más sencilla de lo que podría parecer. En primer lugar existía la tradición de la sonata en trio, una forma en la que con frecuencia se realiza un diálogo entre dos violines. En segundo lugar estaba la tradición de la utilización de un segundo violín como acompañamiento en la música orquestal. En tercer lugar, y quizá el motivo más decisivo, fue que se comprobó que se producía un desequilibrio sonoro hacia el registro más grave perdiéndose la homogeneidad que se perseguía. A pesar de lo expuesto sí que se compusieron cuartetos doblando la viola o el violonchelo, los más notables son los de Giuseppe Maria Cambini y Pleyel.

En el próximo artículo revisaremos características técnicas que son primordiales en la ejecución de un cuarteto de cuerda.

Korcia